jueves, 11 de septiembre de 2014

Antología de cuentos románticos: La nariz

Esta trama se desarrolla durante una fiesta de carnaval en la que todos iban enmascarados.
Un hombre se acerca a una serrana y empieza a cortejarla pero esta evita quitarse su máscara, el hombre además de poeta no duda cortejarla e intentar ver su rostro, ella le dice que en cuanto descubra su cara él la dejará porque no soportará su fealdad y a lo que él responde que no, que por muy poco agraciada que sea no la dejará y que además es demasiado dulce y agradable su conversación que no hay fealdad posible que lo haga marchar, la presiona tanto que ella cede a descubrirse, el joven queda sin palabras, SU NARIZ, es tan... le parece una remolacha, él quisiera escapar, huir de ese momento pero durante la cena se encuentra con ella, la serrana se sienta justo frente a él. pero ella no va sola, está acompañada de un joven, el hombre no deja de observarle esa horrenda nariz, pero ella con descaro lo obliga a invitarla a una copa y lo que él responde mofándose de su nariz, le dice que con esa nariz no sabe si  podrá beber, ella responde que tiene razón y SE QUITA LA NARIZ.
Pues sí, su nariz era postiza, y además la joven era hermosa, tanto su nariz como el resto de su rostro, sonrió a este y se marchó con su acompañante.


Es una moraleja, no se puede juzgar a las personas por su físico, ni rechazarlas porque no nos parezcan bellas, ni burlarnos como lo hace el joven en este cuentecito, aunque en este caso la serrana además de bella es inteligente y supo vengarse del hombre. Una muy buena moraleja sobre las apariencias, además de que pueden engañar no podemos guiarnos y catalogar a una persona por su físico como hace el joven aquí, así que perdió la oportunidad de estar con una mujer bellísima por su torpeza y su forma de juzgar a las personas.

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