domingo, 22 de junio de 2014

El Romanticismo, el Realismo y la difícil datación de las épocas literarias

Como autora única de este blog he decidido incluir un apartado sobre la datación de las épocas literarias porque me parece bastante importante conocer acerca de este campo tan desconocido por muchos.

Me voy a centrar en el artículo realizado por Jesús Cañas Murillo, que tanto ayuda a la compresión de este área no menos importante de la Literatura.

¿ Qué hacemos para datar una época literaria?

Casi siempre es necesario acudir a otras manifestaciones artísticas, además de que no tiene una fecha fija para su desaparición, debe de ocurrir algo que haga pasar a la siguiente corriente literaria.

Y ya que en este blog trato solo de literatura de los siglos XVIII y XIX, veamos cómo fechar el siglo XVIII;
Se dice que empieza entre los años 1700 o 1800 pero estos datos no son de vital importancia para comprender su datación, digamos que se toma a la Ilustración como detonante que data entre los siglos 1700 y 1800 pero podría haber empezado incluso antes.

Ejecuciones del 1ª de mayo, Goya


Entonces, ¿cómo podemos fechar?

Podríamos tomar por ejemplo el acceso al trono de Felipe V, con él daría comienzo el siglo XVIII literario español.
Este siglo se verá marcado por reformas de todo tipo, y que incluye el final de la era Barroca, y el desarrollo del Neoclasicismo, que llega de forma tardía a España (como casi todas las épocas literarias) y no llega a imperar por mucho tiempo debido a acontecimientos como es la Guerra de la Independencia que trae el Romanticismo a la Literatura.

Pero... ¿y para el resto de los periodos literarios?

Casi siempre para referirnos a la historia de la Literatura tomamos nombres extraídos del arte, Edad Media, Renacimiento...
Aunque hallamos mencionado antes, el inicio de la etapa borbónica con Felipe V, no quiere decir que podamos tomar siempre fechas de reinados porque no siempre coinciden.
Cuadro de Goya, imagen de Carlos IV

Entonces debemos desligar a la Literatura como reflejo de la política, de lo social, aunque a veces es útil unirla.
Y  a veces época histórica coincide con la literaria; Renacimiento, Barroco...

Cuadro de Sorolla que refleja una etapa como el costumbrismo

sábado, 21 de junio de 2014

La Regenta; capítulo XXVI

Comienza con una conversación entre la marquesa, Obdulia Ferdiño, y la amigas de la marquesa comentando el "bombazo" del año que era que Ana iba a vestirse de nazareno y descalza el viernes Santo con el entierro, además había conseguido que su marido Quintanar, aunque este muestre su descontento,  se lo permitiera, Obdulia piensa que hay otras formas de ayudar a la Iglesia " más dignas" como pedir, coser para la parroquia...
Todos piensan que Ana está loca incluso su marido siempre lo pensó, no tiene el apoyo de nadie salvo la promesa, le han preparado sus ropajes lilas para acudir a la penitencia y todas la critican no solo por ir descalza sino por las ropas elegidas y de la manera que quiere ayudar a la Iglesia. La que ayudó a Ana con su vestimenta cuenta con detalles lo que lucirá ella ese día.




Se refleja aquí lo importante que era en aquella época el qué dirán, las habladurías de las señoras de los pueblos, el criticar a alguien que se salta "las normas" establecidas, como es normal en el Realismo, se describe fielmente a cada persona con su marcado carácter ya sean tradicional o no, los lugares...
En la charla que mantienen la marquesa y sus amigas se observa el uso de un lenguaje más coloquial, como vemos en la palabra que dedican a Ana, << vestida de mamarracha>> , eso piensan de ella y de su decisión.

Llega el día y tanto su marido como ella miran al cielo esperando que llueva, sí, Ana ese día se arrepiente de lo prometido, desea que el agua impide su locura, ahora sí lo ve como locura pero el simple hecho de pensar que va a ayudar a el Magistral la ayuda a seguir adelante con la idea, se sentía como la Virgen María, que debía hacerlo por el daño que le habían hecho al Magistral, a él lo veía como Jesús.
Se refleja fielmente la realidad de un pueblo en la España del siglo XIX, las tradiciones católicas, Semana Santa, la vida de pueblo, la situación de la mujer, en la charla de la marquesa y sus amigas hablan que si fuera un hombre tal vez pero una mujer y en Vetusta, no, es una locura completamente.


En el diálogos se entremezclan elemento cultos, galicismos, boutade o cachet, con elementos vulgares según el personaje y el momento.

Se reflejan las pasiones humanas, la envidia, el odio, el "cotilleo", pensar mal de la otra persona porque simplemente no hace lo que nosotros creemos conveniente.
Pero Ana simplemente hace lo que su corazón le guió aquel día de rodillas delante del Magistral.

En este fragmento encontramos un narrador omnisciente, conoce todo acerca de los personajes, qué piensan, la trama... << ¡Descalza!- repetía asombrada Obdulia -la envidia crecía en su pecho >>.

Antología de cuentos románticos; Los bandoleros de Andalucía

En este otro cuento tampoco encontramos una historia de amor en sí, al estilo romántico, con su final trágico, esta es la historia de los bandoleros en Andalucía.

Este bandolero no cumple con el arquetipo romántico, no es avaricioso, no está fuera de la sociedad, busca el bien de los demás y los ayuda, un bandolero atípico.

La historia comienza con un viaje hacia Cádiz, han de viajar porque el hermano del protagonista necesita baños de mar para finalizar su curación, así que el hermano, la mujer de este y una hermana de su cuñada que recogen en otra ciudad viajan en carro por Andalucía hacia su destino final.

Una tarde deciden reposar en un mesón, no con el mejor aspecto posible, y que en un primer momento el propietario de aquel mesón los recibe mal pero al ver que tenía buen nivel y buenas provisiones su humor cambió, allí conocieron a varios personajes que se alojaban en la posada, arrieros, herradores... pero al protagonista le llamó la atención uno, por su forma de vestir y de actuar que se relata de forma perfecta:

<< Llevaba un sombrero serrano con ancha faja de terciopelo con cuatro borlas de hilillo, un chaleco negro y bordado, chaquetilla de majo de paño negro con flecos y bellotas de seda>>

En una reunión con los huéspedes, se habla de la peligrosidad de los caminos, de los bandoleros, los atracos, y un miembro de la guardia dice que pronto se solucionará el problema porque vendrá don Roque Comares, y que conoce a José María, un bandolero al que desean arrestar, el muchacho que destaca por su ropajes no parece muy interesado en eso...
A pesar de la peligrosidad de los caminos, ellos siguen el camino hacia el mar, todo parecía perfecto hasta que les asaltan unos bandoleros, les golpean, les roban e intentan violar a las mujeres, hasta que de pronto apareció José María, le reconocieron rápidamente ¡ERA EL HUÉSPED DE LA POSADA! Mató al cabecilla de aquella aberración, y reprendió y obligó a reponer todo aquel desastre, les dijo que su cometido no era el hacer daño a la gente, les pidió perdón, les escoltó y se despidió de ellos.

Nos encontramos con diferencias con respectos a los cánones del Romanticismo, el protagonista no es un chulo, o un ladrón, o un hombre ambicioso, aquí es todo lo contrario, cumple con el papel típico de un bandolero que es el de robar al rico para dárselo al pobre.
Sobre la escenas, casi siempre son de noche, el camino, aunque aparece el sol, el calor de Andalucía como ya pasó en otros cuentecitos, el mesón siempre aparece, ese mesón que da idea de lúgubre, oscuro, triste.
En este caso no hay final trágico, todo lo contrario, ellos consiguen retomar el camino con ayuda de José María.

viernes, 13 de junio de 2014

Antología de cuentos románticos; Los tesoros de la Alhambra.

Este otro pequeño cuento está ambientado en la Granada islámica también, aparecen escenarios cotidianos granadino, Albaicín, Plaza Nueva...

Aunque mi tema es el amor en este cuento voy a comentar los tópicos románticos que encontramos y los que cambian, ya que, su tema central no es principalmente un amor.
Aunque si bien existe el amor que ambos amigos se profesan, se ayudan, se confían uno al otro.


Vayamos con un resumen del cuentecito;

Dos amigos que se reúnen siempre en los mismos lugares de Granada para hablar de sus estudios, siempre en aquella posada, aquí ya observamos el ambiente oscuro, el ocultismo, poca luz... símbolo del Romanticismo,
pero un día vio que su amigo llegó tarde y más nervioso y feliz de lo normal para contarle sus proyectos, viajes etc y que para ellos necesitaba una suma de dinero que su amigo no le podía prestar así que, este acudió a una vieja, la vieja Carja, gusto por el exotismo, lo desconocido, a través de la vieja...   y a través de esta consiguió las monedas de los tamaños que precisaba, y con el reverso con las caras de Isabel y Fernando, y acepta la ayuda de la vieja a pesar de que una gitanilla le avisó que sus planes de verían frustrados por culpa de una vieja, la atracción por el exotismo que representa la gitanilla que lee la buenaventura.
Cuando el autor describe los lugares en los que se ambienta la acción son siempre salvajes, ríos, ruinas, los puentes granadinos, la noche, el calor de la noche, el gentío.


Pero una noche, a la hora de la cita que siempre tenían, el amigo llego frío, nervioso... se lo llevó a la posada ( lugar lúgubre) y le contó lo que le había ocurrido, es su paseo por Granada encontró algo increíble cerca de la Alhambra,( esta rememoración al Al-Andalus puede considerarse un tópico romántico, los románticos siempre miraban a la Edad Media) en la noche un soldado le dijo si quería hacer fortuna, le dijo que hiciese lo contrario a lo que él mandaba, descubrió uno de los más maravillosos torreones donde el soldado custodiaba unos magníficos tesoros, elementos fantásticos, muy concurrido en el Romanticismo, y cada tres años tenía la oportunidad de escapar como prisionero de aquella torre, desde la conquista de Granada, siempre buscaba ayuda y nunca lograron los otros ayudarlo, al ver los tesoros se ofreció presto a ayudarlo. Ambición por el dinero, el poder, por lo material, tópico del Romanticismo.
El soldado pidió que volviera al día con tres monedas pedidas, pensadas y dobladas, pero las monedas llevaba la imagen de los Reyes Católicos, y no servían para el cometido... así que tuvo que pasar tres años más encerrado custodiando el tesoro.
La vieja Carja murió, la tachaban de hechicera, y su amigo regresó a las Alpujarras ( naturaleza) donde enfermó, el amigo acudió lo más rápido que pudo pensando que todo lo ocurrido era fantasía de su amigo, pero en el lecho de muerte su amigo recordó esos tesoros perdidos.
Final trágico, el amigo muere acordándose aún de los tesoros, la vieja muere, en el Romanticismo el final casi siempre trágico.

miércoles, 11 de junio de 2014

Antología de cuentos románticos; la peña de los enamorados.

Este pequeño cuento ambientado en la Granada islámica, trata de una princesa mora que vive en un palacio de ensueño, con sus costumbres religiosas, rodeada de todo lujos y con la compañía de su criada, Zaida.

Cierto día ayudó a un cristiano herido en una batalla, mientras nadie pensaba que se fuera a salvar, Zulema, le profería cuidados, y confiaba en su recuperación, así que poco a poco se fueron enamorando pero, este cristiano solo era un prisionero para su padre, este solo servía como jardinero en aquel palacio y no podía acercarse a su amada Zulema.


El cristiano al enterarse del pronto matrimonio de su amada decidió tomar medidas, y mediante su padre, Zulema recibió un mensaje con flores... que significaba que se escaparían juntos para vivir su amor.

Después de haber caminado, los enamorados se paran, Zulema expresa su felicidad por poder escaparse con él a territorio cristiano y así poder vivir felices, incluso acepta ella misma ser cristiana, comenta que la podrá llamar por ejemplo Isabel.
Pero no contaba con que su padre aparecería con su ejercito, intentando ellos escaparse y esquivar las fechas del ejercito, Zulema mata a su padre con una piedra, pero ni con la pérdida de su padre ella se rinde y ni siquiera a pesar de la salud de su amado que yacía lleno de heridas pretendía separarse de él.

Zulema decide perecer también al lado de su amante, y como dice una inscripción en su palacio MORIR GONZANDO.




Este es un relato que se asemeja en algunos puntos a la temática romántica, ante todo se trata en un principio de un amor imposible , un amor entre un cristiano y una mora, su amor se lleva oculto de todos, para todos él es un simple prisionero.
Fadrique parece ser que es el que más sufre por amor al contrario que en otras ocasiones, ruega a los pies de su Zulema.
Sin olvidar mencionar que se muestra con lujo de detalles la belleza de la dama, el amante cae rendido a sus pies gracias también a la apariencia tan excepcional de su dama. Su turbante, su color de piel, sus velos...

El cristiano no cumple con el arquetipo romántico, normalmente, el amante debería ser un truhan, que solo buscar enamorar a las mujeres, aunque tampoco se cumple en el final de don Juan Tenorio, el cristiano ama realmente a Zulema, hombre guiado por la fe cristiana, una idea totalmente contraria al Romanticismo.
En este caso ambos "consuman" su amor, se escapan juntos, deciden casarse y marchan para intentar ver realizado su sueño, ambos sufren de amor y no solo la fémina en este caso, y ellos luchan juntos por conseguir su objetivo.

El lugar donde se desarrolla es un lugar bello, lleno de luz, mucha referencia al sol, la luz, el calor, no hay paisajes lúgubres, ambientes tristes, la noche, en este caso no aparece, todo se desarrolla a plena luz del día.
Y su muerte como no ocurre en otras obras, es a la vez en el mismo lugar y por la misma razón.

martes, 10 de junio de 2014

Don Juan Tenorio; el desenlace

Empezamos con un pequeño resume de la obra para entender su trágico desenlace.

Don Juan Tenorio que porta todas las características del hombre del Romanticismo, se reta a duelo con don Luis Mejía, en conquistar mujeres y matar a hombres, resultando vencedor don Juan, don Luis pide una revancha que consiste en conquistar a doña Ana, estando esta prometida y una novicia llamada doña Inés.
El padre de doña Inés descubre esta treta mediante la carta de amor que don Juan envía a doña Inés expresándole su amor, don Juan secuestra a doña Inés, así que tanto el prometido de doña Ana como el padre de doña Inés van al encuentro de don Juan para matarlo, este mata a los dos y se escapa a Italia, años más tarde regresa y encuentra que la finca de su padre ahora es un cementerio donde reposan las almas de sus víctimas, allí cena con dos amigos suyos que caen fruto de un desmayo y acusan a don Juan de ello, este mata a sus dos amigos y don Gonzalo, padre de Inés intenta llevarlo al infierno pero el amor que le profiere su hija, doña Inés lo salva del infierno.

Al tener que huir don Juan a Italia doña Inés muere de pena por su amado, se trata el tema del sufrimiento por amor, el amor imposible, la pena de amor.
Doña Inés lleva toda la vida encerrada en el convento entonces es una joven inexperta fácil del engañar, como lo es también doña Elvira en El Estudiante de Salamanca.
Don Juan es un vividor, un bandolero que solo sabe conquistar mujeres y vivir de los demás, hombre solitario, no quiere integrarse en la sociedad... representa todos los cánones del Romanticismo.

Los lugares del desenlace de don Juan Tenorio son siempre sombríos, oscuros, tenebrosos, el cementerio, la oscuridad de la noche.
Y mucho misterio, estatuas que hablan, espectros, aparece el cielo y el infierno, algo muy típico en la Edad Media, etapa a la que los románticos acuden mucho para ambientar sus obras.

El final es trágico, don Juan muere y don Gonzalo le da un día para arrepentirse de sus pecados, pasado el día, se le aparece doña Inés, y esta le pide que se arrepienta de sus pecados, en este caso como no es usual en el Romanticismo don Juan está enamorado y el amor lo salva del infierno.


La diferencias entre El Estudiante de Salamanca y Don Juan Tenorio, en el primero don Felix no se enamora de la dama, y además doña Elvira no perdona a su amado y lo arrastra hacia el infierno, se le aparece en la noche, vestida de blanco, y con su belleza logra llevarlo hacia el cementerio donde don Felix tiene que presenciar su propio entierro, por parte de doña Elvira no hay ninguna piedad para con don Felix.

El amor en el Estudiante de Salamanca

En el estudiante de Salamanca encontramos el típico amor libre del romanticismo, Don Felix de Montemar, es un caballero al que gusta enamorar mujeres, pasar tiempo con ellas y luego dejarlas.
José de Espronceda realiza un modelo de amor al estilo de Don Juan Tenorio de Zorrilla.

Elvira destaca por su belleza que se describe con lujo de detalles en la obra, << su mejilla; es una ola
del mar que en fiera borrasca el viento de las pasiones ha alborotado en su alma>> la belleza armoniosa.
<<Blanco es su vestido, ondea suelto el cabello a la espalda. Hoja tras hoja las flores que lleva en su mano, arranca. >>

Doña Elvira sufre por el amor de su amado, en su retiro, Elvira escribe su última carta a su amor, en ella le expresa su amor por él, que no le guarda rencor, y tendrá para siempre con ella el amor recibido por parte de Don Felix, Doña Elvira se pregunta el porqué, para qué le sirvió amarlo más a que a ninguno si su amor ahora ya no es correspondido. Aunque jamás olvidará sus palabras, sus momentos con el amado, y le desea que siga triunfando con la mujeres y en la vida y que un recuerdo suyo con enturbie la memoria de don Felix.

<<Voy a morir; perdona si mi acento vuela importuno a molestar tu oído: él es, don Felix, el postrer lamento de la mujer que tanto te ha querido. La mano helada de la muerte siento...
Adiós, ni amor ni compasión te pido...
Oye y perdona si al dejar el mundo,
arranca un ¡ay! su angustia al moribundo>>


Finalmente muere Elvira de amor, como es común en el Romanticismo, la expresión total de los sentimientos, el sufrir por amor...

Don Felix de Montemar es el típico romántico, amante de la libertad en el amor, se jacta del sufrimiento por amor de su amada, de la conquista de las mujeres, de la belleza de ellas, ningún sentimiento puro de amor les ata a ellas, solo persigue el placer. El materialismo, prefiere unas monedas a estar con su amor. Un seductor que solo embauca a las mujeres y ellas sufren prendidas de amor por él. 

Doña Elvira cree firmemente en su amor, mujer de imagen virginal, cae rendida a sus pies, cree que se casará con él y confía en él ciegamente, mientra Felix solo desea engañarla.
Felix además de atractivo es conocido por sus artes para enamorar a las mujeres y luego al cansarse las deja.

Es una historia típica del Romanticismo copiada de Don Juan Tenorio, y Doña Inés, ella monja, que confía sin dudas en las palabras de su Don Juan, y él, el típico Casanova, que solo busca su satisfacción sexual.

Pero al final Doña Elvira tiene su pequeña venganza, después de la muerte de Don Diego, ella se le aparece a Don Felix, vestida de blanco y lo arrastra a su propio entierro, lo arrastra hasta rodearlo de esqueletos, hasta el infierno, no le perdona haberla burlado, y consigue vengarse de él.