viernes, 13 de junio de 2014

Antología de cuentos románticos; Los tesoros de la Alhambra.

Este otro pequeño cuento está ambientado en la Granada islámica también, aparecen escenarios cotidianos granadino, Albaicín, Plaza Nueva...

Aunque mi tema es el amor en este cuento voy a comentar los tópicos románticos que encontramos y los que cambian, ya que, su tema central no es principalmente un amor.
Aunque si bien existe el amor que ambos amigos se profesan, se ayudan, se confían uno al otro.


Vayamos con un resumen del cuentecito;

Dos amigos que se reúnen siempre en los mismos lugares de Granada para hablar de sus estudios, siempre en aquella posada, aquí ya observamos el ambiente oscuro, el ocultismo, poca luz... símbolo del Romanticismo,
pero un día vio que su amigo llegó tarde y más nervioso y feliz de lo normal para contarle sus proyectos, viajes etc y que para ellos necesitaba una suma de dinero que su amigo no le podía prestar así que, este acudió a una vieja, la vieja Carja, gusto por el exotismo, lo desconocido, a través de la vieja...   y a través de esta consiguió las monedas de los tamaños que precisaba, y con el reverso con las caras de Isabel y Fernando, y acepta la ayuda de la vieja a pesar de que una gitanilla le avisó que sus planes de verían frustrados por culpa de una vieja, la atracción por el exotismo que representa la gitanilla que lee la buenaventura.
Cuando el autor describe los lugares en los que se ambienta la acción son siempre salvajes, ríos, ruinas, los puentes granadinos, la noche, el calor de la noche, el gentío.


Pero una noche, a la hora de la cita que siempre tenían, el amigo llego frío, nervioso... se lo llevó a la posada ( lugar lúgubre) y le contó lo que le había ocurrido, es su paseo por Granada encontró algo increíble cerca de la Alhambra,( esta rememoración al Al-Andalus puede considerarse un tópico romántico, los románticos siempre miraban a la Edad Media) en la noche un soldado le dijo si quería hacer fortuna, le dijo que hiciese lo contrario a lo que él mandaba, descubrió uno de los más maravillosos torreones donde el soldado custodiaba unos magníficos tesoros, elementos fantásticos, muy concurrido en el Romanticismo, y cada tres años tenía la oportunidad de escapar como prisionero de aquella torre, desde la conquista de Granada, siempre buscaba ayuda y nunca lograron los otros ayudarlo, al ver los tesoros se ofreció presto a ayudarlo. Ambición por el dinero, el poder, por lo material, tópico del Romanticismo.
El soldado pidió que volviera al día con tres monedas pedidas, pensadas y dobladas, pero las monedas llevaba la imagen de los Reyes Católicos, y no servían para el cometido... así que tuvo que pasar tres años más encerrado custodiando el tesoro.
La vieja Carja murió, la tachaban de hechicera, y su amigo regresó a las Alpujarras ( naturaleza) donde enfermó, el amigo acudió lo más rápido que pudo pensando que todo lo ocurrido era fantasía de su amigo, pero en el lecho de muerte su amigo recordó esos tesoros perdidos.
Final trágico, el amigo muere acordándose aún de los tesoros, la vieja muere, en el Romanticismo el final casi siempre trágico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario