Este pequeño cuento ambientado en la Granada islámica, trata de una princesa mora que vive en un palacio de ensueño, con sus costumbres religiosas, rodeada de todo lujos y con la compañía de su criada, Zaida.
Cierto día ayudó a un cristiano herido en una batalla, mientras nadie pensaba que se fuera a salvar, Zulema, le profería cuidados, y confiaba en su recuperación, así que poco a poco se fueron enamorando pero, este cristiano solo era un prisionero para su padre, este solo servía como jardinero en aquel palacio y no podía acercarse a su amada Zulema.
El cristiano al enterarse del pronto matrimonio de su amada decidió tomar medidas, y mediante su padre, Zulema recibió un mensaje con flores... que significaba que se escaparían juntos para vivir su amor.
Después de haber caminado, los enamorados se paran, Zulema expresa su felicidad por poder escaparse con él a territorio cristiano y así poder vivir felices, incluso acepta ella misma ser cristiana, comenta que la podrá llamar por ejemplo Isabel.
Pero no contaba con que su padre aparecería con su ejercito, intentando ellos escaparse y esquivar las fechas del ejercito, Zulema mata a su padre con una piedra, pero ni con la pérdida de su padre ella se rinde y ni siquiera a pesar de la salud de su amado que yacía lleno de heridas pretendía separarse de él.
Zulema decide perecer también al lado de su amante, y como dice una inscripción en su palacio
MORIR GONZANDO.
Este es un relato que se asemeja en algunos puntos a la temática romántica, ante todo se trata en un principio de un amor imposible , un amor entre un cristiano y una mora, su amor se lleva oculto de todos, para todos él es un simple prisionero.
Fadrique parece ser que es el que más sufre por amor al contrario que en otras ocasiones, ruega a los pies de su Zulema.
Sin olvidar mencionar que se muestra con lujo de detalles la belleza de la dama, el amante cae rendido a sus pies gracias también a la apariencia tan excepcional de su dama. Su turbante, su color de piel, sus velos...
El cristiano no cumple con el arquetipo romántico, normalmente, el amante debería ser un truhan, que solo buscar enamorar a las mujeres, aunque tampoco se cumple en el final de
don Juan Tenorio, el cristiano ama realmente a Zulema, hombre guiado por la fe cristiana, una idea totalmente contraria al Romanticismo.
En este caso ambos "consuman" su amor, se escapan juntos, deciden casarse y marchan para intentar ver realizado su sueño, ambos sufren de amor y no solo la fémina en este caso, y ellos luchan juntos por conseguir su objetivo.
El lugar donde se desarrolla es un lugar bello, lleno de luz, mucha referencia al sol, la luz, el calor, no hay paisajes lúgubres, ambientes tristes, la noche, en este caso no aparece, todo se desarrolla a plena luz del día.
Y su muerte como no ocurre en otras obras, es a la vez en el mismo lugar y por la misma razón.